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Lecturas y reflexiones para cada día - Año 2013

Lecturas y reflexiones para cada día -  Año 2013

Reflexión del día Primero:

Cada cristiano está llamado  a ser un mensajero que prepara el camino para la llegada del Salvador. Cada persona tiene una misión que cumplir, estamos llamados a realizar cosas significativas según nuestras capacidades y el primer lugar para misionar es nuestra propia familia. En este tiempo que nos envuelve el espíritu de la navidad, compartimos sentimientos de paz y buscamos un espacio para la reflexión alrededor del pesebre, meditemos con nuestro cónyuge e hijos, con los abuelos o con quienes compartimos nuestro hogar ¿qué lugar ocupa Dios en nuestra familia? ¿Qué lugar le hemos dado en nuestro corazón? Decimos frecuentemente “Yo amo a Dios con todo mi corazón”  y sin embargo guardamos resentimientos, odiamos a quienes nos corrigen, no perdonamos a quienes  nos lastiman, juzgamos a nuestro prójimo. ¿Podemos estar amando a Dios con todo nuestro corazón y odiando a un hermano, padre, madre o persona cercana? Amamos al Señor de verdad cuando le entregamos nuestros resentimientos, odios y malos deseos,  cuando le permitimos sanar nuestros corazones, cuando le presentamos lo que no nos deja realizar  nuestra vocación, lo que nos aleja del llamado que nos hace  a ser santos. Dios no pide mucho, lo pide todo. Reflexionemos en familia que debemos entregar hoy en torno al nacimiento o pesebre para que nuestro corazón sea una cuna limpia para acoger al niñito que esta por nacer. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Segundo:

Todos tenemos una familia pero tal vez no todos la valoramos de la misma forma, la familia es el  lugar donde se engendra la vida y se siembra la fe y el amor. La mayoría de las personas tienen un hogar conformado por sus padres, abuelos, hermanos, en el mejor de los casos, otros por el contrario viven con sus abuelos u otros familiares. Hay quienes han sido adoptados por hogares que los han aceptado como hijos pero han nacido o se han criado en un orfanato, muchos de estos niños son muy felices en su segundo hogar, han sido muy deseados y amados por sus padres adoptivos quienes lo engendraron en su corazón. El niño Jesús, también tuvo un padre adoptivo, San José, quien lo amo y lo educó junto a su madre la Santísima Virgen María. Hoy vamos a hacer oración en familia por todos aquellos hijos de Dios que viven en las calles de nuestras ciudades, abandonados en medio del frio y el hambre. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Tercero:

La familia es el lugar donde Dios se revela. La comunidad más pequeña y hermosa es la familia por esta razón la escogió Dios para traer a su Hijo al mundo.

La relación de pareja exige dedicar el tiempo suficiente al noviazgo hasta llegar a conocerse, no podemos conformar un hogar  por presiones sociales u otras razones diferentes al amor pleno y maduro, nuestros hijos necesitan sentirse seguros y amados para desarrollarse equilibradamente.  Pensemos por un instante ¿qué relación tenemos con nuestros hijos? Oremos  por los jóvenes que siendo hijos de padres separados sufren sintiéndose indefensos e inseguros. Demos gracias a Dios también por los hombres y mujeres que como José y María han sido padres consagrados, dedicados, respetuosos y amorosos con los hijos que Dios les ha concedido. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Cuarto:

La familia es el lugar donde Cristo se sigue encarnando, estamos llamados a valorarla  no solo como célula de la sociedad sino como iglesia, de ella surgen las vocaciones, el compromiso misionero, los buenos ciudadanos. Un hogar donde se viva en armonía, paz y amor recogerá estos mismos frutos  en sus hijos ya que esto es lo que vienen recibiendo, por el contrario la familia donde se vive en medio de discusiones, peleas y conflictos lo único que puede ofrecer  son seres humanos inseguros, con poca autoestima y conflictivos. Oremos hoy por los hogares para que sean testimonio de amor, comprensión y perdón, oremos para que esta novena nos lleve a valorar y amar más nuestra familia. Pidamos a Dios que  nos dé un lugar cálido para su Hijo en nuestros corazones y en nuestras familias. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Quinto:

El Señor nos invita a reconocer su grandeza. Hoy debemos resaltar el valor de aquellas mujeres que a pesar de las dificultades han decidido ser portadoras de vida y esperanza, aquellas que han tenido a sus hijos a pesar de las dificultades económicas o los inconvenientes de un embarazo no deseado, asumiéndolo con valor y responsabilidad. Aquellas que han decidido hacer de sus vientres una cuna en lugar de una tumba. Dios las bendiga y abra puertas de bendición para cada una de ellas, hoy unidos en oración familiar en torno al pesebre demos gracias a Dios por estas mujeres que como la Santísima Virgen María dijeron sí ante el anuncio de su embarazo. Oremos por aquellas que aún sin conocerlas, nuestra oración las va a fortalecer en este momento de incertidumbre, para que guiadas por la luz del Espíritu Santo alcancen la gracia de un parto felíz  por optar por la vida. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Sexto:

Es esta época la más propicia para visitar a nuestros familiares o recibir sus visitas, en navidad se llena la casa de alegría, se incrementan las reuniones, se fortalece el sentido de pertenencia a una familia y se despierta la solidaridad con los más necesitados. Hagamos hoy un compromiso concreto para ir a visitar a un familiar lejano y solitario que tal vez durante todo el año no recibimos noticias suyas, o visitemos un orfanato reuniendo entre todos algunas cosas útiles  que les pueden estar haciendo falta a los niños de este lugar;  que la navidad no sea solo para nuestros niños,  multipliquemos la alegría llevando a niños necesitados un juguete que tal vez jamás habían soñado llegar a recibir. Enseñemos a nuestros pequeños el valor de la generosidad y el compartir con quienes nos necesitan. Como lo manifiesta la Santísima Virgen María, ella que comunica la presencia de Jesús y transmite su alegría a Isabel, ella la mujer comprometida, que como ella nuestra vida este acompañada de gestos de solidaridad en esta navidad. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Séptimo:

Proclamemos hoy con la Santísima Virgen María, la grandeza del Señor. Nos vamos acercando al  gran acontecimiento redentor. María es la portadora de la Palabra de Dios que le ha sido dada. Reconoce la grandeza del proyecto de Dios en ella y en su pueblo. Es la Misericordia misma de Dios mirando a los suyos, la bondad de Dios que elige un pueblo pequeño, sencillo y humilde para hacer de la pequeñez la fuerza valerosa de su Reino. Compartamos hoy el testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, en nuestras familias, reconozcamos por un breve momento todos los milagros de amor que hemos vivido junto a él. Recordemos que cuando compartimos lo que Dios hace en nosotros fortalecemos la fe de los que nos escuchan. No dejemos de sentirnos hijos amados de Dios, a quienes en su infinita Misericordia nos ha dado la vida, el trabajo, la familia, la iglesia y muchas otras bendiciones. Enseñemos a nuestros hijos a ser agradecidos con él, por todas las bondades de su corazón. Regresar a la Novena.

Reflexiones para el día Octavo:

Cada vez que nos reunimos junto al pesebre Jesús se hace presente entre nosotros. Revisemos nuestras vidas, reconozcamos nuestras debilidades y reparemos por nuestras faltas como preparación para la llegada de Jesús. Si podemos acercarnos al sacramento de la confesión vale la pena hoy, sacar tiempo para recibir la gracia de la reconciliación y el perdón de nuestros pecados, en el transcurso de la novena Jesús ha venido haciendo su obra en cada uno de nosotros. Vamos a orar para que esta novena de navidad nos integre, nos ayude a superar las divisiones a amar aún más a nuestros familiares y amigos. Regresar a la Novena.

Reflexión para el día Noveno:

Qué alegría estar hoy reunidos celebrando el noveno día de la novena, hoy es Navidad. Que esta novena nos ayude a tomar nuevas actitudes, que sepamos reconocer que no es suficiente con llenar de luces la casa, de regalos y tarjetas el pesebre sino que la razón de todo esto, es el nacimiento de Jesús en medio de nosotros. El es  la Palabra de Dios que se hace hombre, su mayor deseo es que lo conozcamos, lo recibamos con alegría, alejando para siempre la tristeza de nuestras vidas.  Nos invita a sentirnos hijos de Dios y hermanos suyos, nos invita a vivir entre nosotros la comunión fraterna. Hoy es un día hermoso para asistir a la Eucaristía en familia, para celebrar junto a nuestra comunidad de fe el nacimiento del Niño Jesús, para vibrar con toda la iglesia en la Gloria que tributan los santos ángeles en el cielo a Dios y  alabarlo en la comunión de sus santos. Compartamos en familia la alegría de colocar con toda solemnidad el Niño Jesús en el pesebre cantando alabanzas ante su presencia. Hoy se descubre lo que estaba oculto,  la grandeza de nuestro Dios en la pequeñez de un niño. ¡Aleluya! ha nacido el Salvador del mundo, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Regresar a la Novena.

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